Montañas, miradores y caminos para gastar suela con alegría.
No todos los caminos llevan a Roma. Algunos llevan a miradores que te dejan sin batería y sin palabras. Aquí van los senderos que merecen la pena calzarse las botas.
Trolltunga, Noruega
Una lengua de roca que se asoma sobre un fiordo a 700 metros de altura. La subida es dura, pero la recompensa es de las que se recuerdan siempre.
Camino Inca, Perú
Cuatro días caminando entre ruinas, nubes y paisajes que parecen sacados de una película.